Cerró la primera semana de la edición 63 del imponente festival de Escobar. Su recital fue una montaña rusa de emociones que invitó a la gente a guardar los celulares y comer choripán.
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Cerró la primera semana de la edición 63 del imponente festival de Escobar. Su recital fue una montaña rusa de emociones que invitó a la gente a guardar los celulares y comer choripán.