El apoyo en redes a una supuesta víctima de abuso en una universidad de Nueva York crece tras la amenaza de revelar su identidad. La investigación, en pausa, ha sido reabierta.El caso, que involucra a una fraternidad estudiantil, ha reavivado el debate sobre la violencia sexual en campus y las respuestas institucionales. Comparan el apoyo con el #MeToo.