La misión antiyihadista liderada por EE.UU. en Irak finaliza tras años de tensiones y logros contra el Estado Islámico. El primer ministro celebra un nuevo capítulo de soberanía.El fin de la operación plantea retos para Irak, como el control de armas y la influencia iraní. Las milicias proiraníes exigen la retirada total de tropas extranjeras.