La italiana dejó la ciudad para vivir en los montes de Romaña en busca que una vida más tranquila y rodeada de naturaleza. Para poder sostener la hipoteca ofrece alojamiento a otras personas. «Soy la guardiana de la casa», confiesa.
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La italiana dejó la ciudad para vivir en los montes de Romaña en busca que una vida más tranquila y rodeada de naturaleza. Para poder sostener la hipoteca ofrece alojamiento a otras personas. «Soy la guardiana de la casa», confiesa.