Estados Unidos deportó a más de 25,000 personas a través de acuerdos con 35 países, reveló una investigación. Estos convenios buscan reubicar migrantes sin vínculos con las naciones receptoras.La mayoría de los deportados fueron enviados a México, mientras que otros países de América Latina, África y el Pacífico recibieron el resto. La iniciativa ha sido criticada por crear un «limbo legal» para los deportados.