En el desierto de Arizona, con temperaturas de hasta 45 °C ambiente y más de 65 °C sobre la pista, ingenieros de Ford someten al prototipo de la F-150 a evaluaciones extremas.Remolcando un dinamómetro que simula una carga de 4,5 toneladas en pendientes pronunciadas y monitoreada por 500 sensores de calor, la camioneta busca validar la resistencia de sus componentes antes de su lanzamiento.