El proyecto buscaba reutilizar neumáticos descartados y crear un nuevo hábitat para los peces frente a Fort Lauderdale, pero terminó convirtiéndose en un grave problema ambiental.Décadas después, miles de cubiertas continúan siendo retiradas del fondo marino porque las tormentas las desplazan y pueden golpear y dañar los arrecifes de coral cercanos.