La psicología dice que los nacidos entre 1945 y 1965 desarrollaron una ventaja única a la hora de gestionar las emociones, debido a que vivieron largos períodos de incertidumbre: una generación criada para creer que guardarse las cosas era una forma de fortaleza
Para quienes nacieron entre 1945 y 1965, guardarse los asuntos personales era un acto de respeto propio, una silenciosa afirmación…