El plan del presidente para asegurar la Cámara Baja mediante el rediseño de distritos sufrió un revés en las elecciones intermedias. Los demócratas lograron avances significativos en Texas, California y Florida.En Texas, el partido de oposición mantuvo varios escaños clave a pesar de los cambios en el mapa electoral. En California, el liderazgo opositor logró conquistar cinco distritos, mientras que en Florida alcanzaron tres victorias importantes.