La decisión de la Cámara Federal de Casación Penal impide usar el argumento de cosa juzgada en un juicio para llevarlo a otro, si hubiese ido por separado. Y fortalece la hipótesis fiscal de que las dos empresas familiares fueron utilizadas para recibir retornos de contratistas del Estado. La expresidenta podría enfrentar una nueva condena y su hijo deberá afrontar el juicio mientras busca renovar su banca de diputado nacional.