Las plataformas tienen, no en la vidriera, producciones de Islandia, Filipinas, Polonia o Croacia, que no llegan con bombos y platillos pero ofrecen relatos potentes.Una lista de producciones que no contaron con campañas millonarias, pero conquistaron festivales y audiencias curiosas.Desde una miniserie polaca de intriga, que desnuda la decadencia moral, hasta la memoria retro de Tokio en los ’70.