Poco imaginativa, Cristina recupera la técnica oprobiosa de su difunto marido para invadir la Corte, lo que significa en términos militares una declaración de guerra futura. Hay quienes especulan con otra idea de la dama: como el arreglo con el FMI no será una brillosa copa para presumir en una vidriera, la épica del gobierno requiere de otro enemigo. Leer más

Por