La filósofa alemana sostiene que la inteligencia artificial amenaza la autoría humana y cuestiona las bases de la creación artística. En su libro La inteligencia artificial y el fin del arte, analiza por qué una obra requiere un sujeto capaz de pensar y sentir. De visita en Buenos Aires, advierte sobre los efectos de la producción masiva de imágenes generadas por máquinas.