Así como Cristina y Guzmán demandan hoy una reparación histórica o una autoflagelación del FMI por haberle prestado dinero a Macri, los revolucionarios rusos se descolgaron con una exigencia no prevista: los prestamistas debían compensar a Moscú por haber financiado las acciones del llamado ejercito blanco que había combatido contra Lenin, Trotsky, Bujarin y Stalin. O sea que nada había que pagar. Leer más