En uno de los vecindarios más calurosos del Valle de San Fernando, la aplicación de un revestimiento especial sobre el pavimento oscuro logró reducir la temperatura del aire hasta en 1,9 °C (3,5 °F) durante olas de calor extremo. La iniciativa abarcó calles, estacionamientos y patios escolares para combatir el efecto de isla de calor urbana.