La frase ancestral que cuestiona las convicciones que no están basadas en el conocimiento. Navegación de entradas «Tengo 60 años y dejé de insistir en que mis hijos me visitaran hace un par de años; ahora casi no lo hacen, y eso me ha llevado a algunas reflexiones muy duras sobre mí, sobre ellos y sobre nuestra relación» Los que al perder, ganan