La clasificación a cuartos de final es histórica para los europeos, pero no altera el ritmo cotidiano del país. El respeto por Messi convive con la esperanza de la sorpresa, aunque lejos de la pasión que despierta la Scaloneta.
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La clasificación a cuartos de final es histórica para los europeos, pero no altera el ritmo cotidiano del país. El respeto por Messi convive con la esperanza de la sorpresa, aunque lejos de la pasión que despierta la Scaloneta.