El gran sueño del noruego siempre fue alcanzar el Polo Norte, pero le ganaron de mano. Como quería tener un invicto cambió de rumbo, pero lo mantuvo en secreto. Su experiencia como conductor de trineos tirados por perros fue la clave del éxito de su heroica travesía polar, en la que otro colega, casi en simultáneo, perdió la vida. Leer más

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