Performer en la misma medida que filósofo, la figura del esloveno Slavoj Žižek sigue provocando simpatías, diferencias y rechazos motivados por su aventurerismo disciplinario y el análisis que ejecuta del presente. Más allá de eso, la publicación en nuestro país de Hipocresía (Godot) vuelve a posicionarlo como un pensador central, en un siglo en franca decadencia intelectual. Leer más