El gobierno de Joe Biden anunció modificaciones en la política migratoria para tratar de enfrentar el desafío humanitario que representa la llegada permanente de personas a su frontera sur mayoritariamente, que piden asilo pero padecen innumerables dificultades legales. Especialistas advierten que, aunque bien intencionados, los cambios pueden exponer a los migrantes más vulnerables a riesgos más serios que los que planteó la política desarrollada por Donald Trump, que consistió en expulsar en forma inmediata alegando razones sanitarias durante la pandemia y en forzar a los solicitantes de asilo a permanecer en México mientras se tramita su pedido. Leer más