Con la nueva exposición que puede verse en Fundación Andreani, en el barrio de La Boca, un corpus de obras realizadas por medio de impresiones de cartografías antiguas que están intervenidas y se proyectan sobre papeles y vidrios, el artista argentino Marcelo Grosman propone que la manera en la que se ha narrado el cielo puede volver a contarse. Que la bóveda celeste puede seguir produciendo discursos sobre nuestra existencia, el amor, el futuro, la belleza. Leer más