Fue perseguido por dos dictaduras militares, la de Argentina y la de Uruguay. Lo sometieron a sesiones diarias de tortura en las que simulaban cortarle las manos, pero UNESCO y varios de sus maestros le salvaron la vida. Se radicó en Francia y desde allí hizo campaña mundial para revalorizar la música como el mecanismo más noble para fortalecer en el ser humano la dignidad que nunca debería perder. Leer más