Todos tendemos a perder contacto con la realidad objetiva y vivir del fanatismo. En la mayoría de los grupos cunde la superstición de que ellos son los buenos y los otros los malos. La ideología justifica atropellos en nombre de valores que muchas veces son falsos. Algunas personas, incluso con educación universitaria, apoyan a las estrafalarias dictaduras militares del Caribe que han sido acusadas por los países europeos, en los tribunales internacionales, por crímenes en contra de la humanidad. Leer más

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